Las Comunidades de Propietarios son susceptibles de grandes ahorros en eficiencia energética que puede significar una reducción tanto en los costes de la Comunidad como en los costes de las viviendas individualmente.
El primer paso es revisar los contratos de electricidad y en segundo lugar analizar las instalaciones para estudiar las medidas de mejora que se puedan introducir.
En base a los estudios de suministro y de consumos, se propondrán las medidas necesarias, que pueden ir desde la modificación de los contratos, hasta la introducción de sistemas de aislamiento, pasando por modificaciones en la tecnología de iluminación o el cambio de calderas comunitarias.
Las medidas relativas a aislamiento térmico o cambio de calderas se pueden financiar en gran medida a través de las ayudas que proporciona el IDAE. (Ver servicio Gestión de Ayudas Públicas)

